El Senado de Estados Unidos aprobó el viernes un proyecto de ley que tiene como objetivo endurecer significativamente las sanciones impuestas por los Estados Unidos a Rusia e Irán. La legislación contempla, entre otras cosas, nuevas sanciones contra funcionarios rusos, empresas estatales, bancos y proyectos energéticos. También permite la imposición de aranceles elevados a países que compran grandes cantidades de petróleo y gas natural rusos.

El proyecto de ley fue aprobado por 86 senadores, mientras que 11 votaron en contra. El siguiente paso es su discusión en la Cámara de Representantes, que se espera que lo trate en septiembre. Se anticipa que en la cámara baja del Congreso pueda haber una mayor oposición, especialmente a la parte del proyecto de ley relacionada con los aranceles.

Antes de la votación, los senadores rechazaron una enmienda que habría retirado al presidente de los Estados Unidos el poder de imponer aranceles a países que importan petróleo o gas natural rusos. La votación tuvo lugar poco antes de que los legisladores abandonaran Washington para un receso veraniego de cinco semanas.

La nueva legislación otorga al presidente estadounidense la posibilidad de imponer sanciones a los máximos representantes del liderazgo político y militar ruso, así como a empresas estatales y extranjeras que Washington considere que apoyan el complejo industrial militar ruso.

Las medidas también se aplicarán al banco central ruso, Sberbank y Gazprombank. El régimen de sanciones afectará también a importantes proyectos energéticos, incluyendo Yamal LNG, tres proyectos Arctic LNG y otros futuros proyectos energéticos en la región ártica rusa.

Un cambio significativo con respecto a la versión anterior del proyecto de ley es el nivel de los aranceles planificados. Originalmente, se discutió un arancel de hasta el 500% sobre las importaciones de países que compran materias primas energéticas rusas. La versión actual de la ley prevé, en cambio, un arancel del 100% para los cinco mayores compradores de petróleo y gas natural rusos, así como para cinco países que, según las autoridades estadounidenses, ayudan a Moscú a eludir las sanciones occidentales.

El proyecto también incluye otras restricciones dirigidas a la llamada "flota fantasma" rusa de petroleros, que se utiliza para transportar petróleo a pesar de las sanciones occidentales. La legislación también incluye medidas para endurecer las sanciones estadounidenses contra Irán.

El presidente estadounidense Donald Trump apoyó efectivamente el proyecto de ley el 29 de julio. Sin embargo, también afirmó que no veía ninguna razón para que la Cámara de Representantes interrumpiera prematuramente su receso parlamentario de agosto debido a su rápida aprobación.

Los críticos de la política de sanciones advierten que un mayor endurecimiento de las medidas podría tener consecuencias económicas también para los propios Estados Unidos. El portal Responsible Statecraft, por ejemplo, señaló que nuevas sanciones contra Rusia podrían aumentar la incertidumbre económica y, a largo plazo, debilitar la influencia global de Washington.

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