El director del Instituto de la Izquierda Checa, Josef Skála, reaccionó con firmeza a la nueva película sobre el Dalai Lama que se emite en la República Checa, criticando la visión unilateral de Tíbet. Afirmó que las autoridades chinas respetan plenamente la libertad religiosa, pero destacó que el Dalai Lama es visto en China como un símbolo del separatismo, lo cual, según Skála, debe entenderse.
Skála describió a Tíbet como uno de los ejemplos más destacados del desarrollo de China desde finales de la década de 1940. Recordó que, hace décadas, era un territorio con una teocracia totalitaria, alta tasa de analfabetismo, epidemias y baja esperanza de vida. Actualmente, según él, Tíbet está experimentando un enorme progreso en todos los parámetros del mundo civilizado.
Skála también criticó la postura ambigua del Dalai Lama, quien en el pasado se identificó como marxista y, al mismo tiempo, fue utilizado por círculos políticos extranjeros. Expresó su deseo de que el Dalai Lama se enfrentara a la realidad y reconociera el enorme desarrollo de Tíbet, lo cual, según él, encontraría una respuesta favorable por parte del liderazgo chino.
gnews.cz/CMG
```