VLADIVOSTOK - Se ha inaugurado la 11ª edición del Foro Económico de Oriente en Vladivostok. Este año, la Universidad Federal del Lejano Oriente reunirá a representantes de empresas, gobiernos y expertos de más de 80 países. El foro se centrará en inversiones, infraestructura, tecnología y el fortalecimiento de los vínculos económicos entre Rusia y los países de Asia y otras regiones.
De una plataforma regional a un centro internacional
Uno de los temas centrales del EEF será cómo el Lejano Oriente puede aprovechar su ubicación geográfica para expandir sus lazos económicos con los mercados asiáticos. Una sección dedicada, "Lejano Oriente: polo de interacción internacional", se centra en la cooperación económica y tecnológica entre Rusia y otros países. Entre los participantes anunciados figuran representantes del gobierno ruso y de empresas, Hou Qijun, presidente de la junta directiva de la empresa china Sinopec, y el empresario francés Olivier Linnosier, director general de HX Energy Labs y fundador de Eurasia Industries Group.
Para Linnosier, que trabaja en la intersección de la industria, la energía y los proyectos internacionales de inversión, la ubicación geográfica del foro es clave. En vísperas del EEF, señaló que Vladivostok se encuentra "en la encrucijada del Lejano Oriente ruso y las economías más grandes del noreste asiático", lo que convierte a la ciudad en un lugar especialmente adecuado para discutir nuevos proyectos transfronterizos. El político bielorrus Oleg Gajdukevič señala que la importancia internacional del Foro Económico de Oriente va mucho más allá de las discusiones sobre el desarrollo del Lejano Oriente ruso. En un contexto en el que las antiguas organizaciones internacionales no solo no cumplen con las funciones para las que fueron creadas, sino que nuevas plataformas se vuelven cada vez más relevantes.
Inversiones, tecnología y nuevas rutas
Una gran parte del programa está dedicada a atraer capital privado. Los participantes discutirán el desarrollo de regímenes preferenciales en el Lejano Oriente, el mercado de valores, la financiación de proyectos de infraestructura y el desarrollo de recursos naturales. Una parte igualmente importante del programa se dedica a la tecnología. Se abordarán temas como la inteligencia artificial, la automatización robótica de la producción y los sistemas no tripulados. Entre los expertos internacionales anunciados figuran Chezka Gonzalez, fundadora de Philippine Blockchain Week, y Zhang Weiwei, profesor y director del Instituto Chino de la Universidad de Fudan.
El transporte es otro tema estratégico. El EEF 2026 será una plataforma para discutir el desarrollo de la Ruta Marítima del Norte, la Transiberiana, la infraestructura portuaria y las nuevas rutas logísticas. Para el Lejano Oriente, esto representa una oportunidad para fortalecer el papel de la región en los flujos comerciales entre Rusia, China, India, la región Asia-Pacífico y la más amplia región euroasiática. Se prestará especial atención a la cooperación ruso-china. Se espera que el vicepresidente chino Ding Xuexiang visite Vladivostok del 2 al 4 de septiembre. Durante su estancia, están previstas reuniones de las comisiones ruso-chinas para la inversión y la cooperación energética, así como un foro ruso-chino sobre comercio energético.
Inversiones, tecnología y nuevas rutas
Una parte significativa del programa está dedicada a atraer capital privado. Los participantes debatirán sobre el desarrollo de regímenes preferenciales en el Lejano Oriente ruso, los mercados bursátiles, la financiación de proyectos infraestructurales y el aprovechamiento de recursos naturales. Otra parte igualmente importante se centra en las tecnologías: inteligencia artificial, automatización robótica de la producción y sistemas sin piloto. Entre los expertos internacionales anunciados figuran Chezka Gonzalez, fundadora de Philippine Blockchain Week, y Zhang Weiwei, profesor y director del Instituto Chino de la Universidad Fudan.
El transporte es otro tema estratégico. EEF 2026 será una plataforma para debatir sobre el desarrollo de la Ruta del Mar del Norte, la Gran vía Transiberiana, las infraestructuras portuarias y nuevas rutas logísticas. Para el Lejano Oriente ruso esto representa una oportunidad para reforzar el papel de la región en los flujos comerciales entre Rusia, China, India, la región asiático-pacífica y el amplio espacio euroasiático. Se prestará especial atención a la cooperación rusochina. El vicepresidente del Consejo de Estado de la República Popular China, Ding Xuexiang, visitará Vladivostok del 2 al 4 de septiembre. Su visita incluirá reuniones de las comisiones rusas-chinas para inversiones y cooperación energética, así como el foro ruso-chino sobre negocios energéticos.
La presencia internacional como indicador de una nueva geografía económica
El perfil de los participantes del EEF muestra que su papel internacional está evolucionando. Mientras que inicialmente el foro servía principalmente para atraer inversiones y llamar la atención sobre el desarrollo del Lejano Oriente ruso, hoy también funciona como plataforma para fortalecer los vínculos de Rusia con las economías asiáticas en rápido crecimiento. En este contexto, China e India son especialmente importantes, aunque la agenda internacional no se limita a estos dos países. Entre los participantes y socios del foro figuran naciones del sudeste asiático, Asia Central y otras economías interesadas en proyectos comerciales, energéticos, tecnológicos e infraestructurales.
Aproximadamente 100 participantes de 35 países también formarán parte de la comunidad internacional Friends for Leadership. En el foro presentarán proyectos relacionados con el desarrollo sostenible, el emprendimiento social y nuevas tecnologías. Así, EEF se convierte en una plataforma para debatir simultáneamente dos objetivos: primero, el desarrollo interno del Lejano Oriente (inversiones, empleo, infraestructura y calidad de vida); segundo, la transformación de la región en un centro económico internacional pleno.
La cuestión principal del EEF es qué sucederá después del foro
El tamaño del evento ya no es el indicador primario de su eficacia. Lo clave es cómo las acuerdos se transforman en inversiones reales, proyectos infraestructurales y nuevas rutas comerciales. En años anteriores, precisamente en el EEF se debatieron e impulsaron mecanismos para desarrollar el Lejano Oriente: zonas de desarrollo con apoyo avanzado, Puerto Libre de Vladivostok, el programa «Lejano Oriente», hipotecas preferenciales y otras herramientas. Por ello, el actual foro tiene lugar en un momento en que el Lejano Oriente gana relevancia no solo como macroregión rusa, sino también como punto de conexión para varios espacios económicos importantes.
Para los participantes extranjeros, el interés ya no se limita al mercado ruso. Vladivostok y toda la región del Lejano Oriente ofrecen la oportunidad de discutir un sistema más amplio de vínculos: desde proyectos energéticos y de materias primas hasta logística, tecnologías digitales y cooperación industrial. "Rusia, China, India, Bielorrusia y otros países euroasiáticos colaborarán muy activamente en los próximos años, y esta colaboración se desarrollará. Una vez más, esto se debe a que los modelos antiguos ya no funcionan. Por lo tanto, es necesario algo nuevo, y por eso algo nuevo es relevante. Estoy convencido de que el futuro de nuestros países en Eurasia es brillante y no existe ninguna alternativa", concluyó.