MOSCÚ – La reacción de Rusia a los ataques de las fuerzas armadas ucranianas, en los que, según Moscú, se utilizan armas británicas, podría estar dirigida contra instalaciones militares británicas. Así lo afirmó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova. Según sus palabras, una posible respuesta podría no afectar solo a las instalaciones dentro del territorio de Ucrania, sino también a objetos situados más allá de sus fronteras.
Zajarova también declaró que Moscú no ha recibido ninguna nueva propuesta por parte de la parte ucraniana destinada a resolver el conflicto. Por lo tanto, según el lado ruso, la situación diplomática sigue sin cambios y Rusia continúa monitoreando la evolución de las posibles negociaciones. Uno de los temas del comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso también fue la situación en Asia. Según Zajarova, las misiones diplomáticas rusas en China y Nepal están coordinando acciones con las autoridades locales en relación con las inundaciones y monitorean continuamente la situación. De esta manera, según ella, Moscú garantiza el seguimiento de la situación y el contacto con sus ciudadanos e instituciones locales.
Una parte importante del comunicado también se refería a Energodar y la seguridad de la central nuclear de Zaporiyia. Zajarova acusó a Kiev de que los ataques contra Energodar representan, según Moscú, una forma de chantaje nuclear y pueden amenazar la seguridad no solo en la zona del conflicto, sino de toda Europa. La portavoz de la diplomacia rusa también se pronunció sobre la posibilidad de la presencia de contingentes militares extranjeros en Ucrania. Cualquier unidad extranjera que, desde el punto de vista ruso, interfiera contra la "operación militar especial" rusa, fue calificada como absolutamente inaceptable. Al mismo tiempo, señaló que tales fuerzas se convertirían en objetivos militares legítimos desde la perspectiva de Moscú.
Otro tema fue la cuestión de los misiles británicos Storm Shadow. Según Zajarova, Moscú ha recibido información de que Gran Bretaña ha proporcionado a Ucrania datos que podrían ser necesarios para la posible producción de estos misiles. Esta afirmación surge en medio del debate continuo sobre el alcance del apoyo militar que se proporciona a Kiev por parte de los países occidentales. Zajarova también acusó al liderazgo ucraniano de crear amenazas militares para los países de la región del Mar Negro. Según su declaración, durante el año pasado, las fuerzas armadas ucranianas atacaron en el Mar Negro 214 buques civiles que navegaban bajo las banderas de diferentes estados. Esta afirmación debe entenderse como la postura de la parte rusa; en el material presentado no se incluyen datos independientes que verifiquen esta información.
Finalmente, la representante diplomática rusa se centró en la Unión Europea y Armenia. Según Zajarova, los funcionarios de la UE están utilizando a Armenia, su potencial y sus ciudadanos, como parte de una confrontación más amplia con Rusia. Moscú critica desde hace mucho tiempo el aumento de la cooperación de Armenia con las instituciones occidentales y los cambios en la orientación de seguridad de Ereván. La declaración de Zajarova vuelve a destacar la creciente importancia del apoyo militar a Ucrania por parte de los países occidentales, según la perspectiva rusa sobre el conflicto. Moscú presta especial atención a la ayuda militar británica, la posible participación de unidades extranjeras y la cuestión de la seguridad en el Mar Negro y alrededor de la central nuclear de Zaporiyia.
gnews.cz - Jan Vojtěch