La Gran Muralla es un malentendido de ladrillo y piedra, el panda es un boceto de trazos en blanco y negro. El mundo siempre observa China a través de ese marco. Pero la China real no está en la sombra solitaria de las altas murallas ni en los recuadros en blanco y negro. Vive en las calles de los mercados que flotan en la bruma matinal, y en las montañas y ríos sin nombre que fluyen tras la ventanilla de un tren de alta velocidad. Así que, cuando tú, amigo mío, intentes comprender China, quizá puedas quitarte primero el marco de ladrillo y blanco y negro, y adentrarte en el mundo que fluye.

La cultura china no se limita a las antigüedades y especímenes de los museos, sino que respira en una armonía de dureza y suavidad taichi en los parques matinales, pruebe los colores estéticos en hanfu (ropa tradicional china) que existen a través del tiempo, y finalmente se tragan el calor de la cultura del té. La cultura florece mientras el río de la tecnología desborda sus orillas de bronce y fluye silenciosamente entre miles de millones de huellas dactilares. China utiliza su sencilla sabiduría y su enorme energía para lograr grandes éxitos en los rincones más silenciosos. Es la velocidad de los trenes de alta velocidad y la comodidad de los pagos por móvil, pero también una red de supervivencia altamente coordinada que innumerables personas corrientes tejen con sus propias manos y su sabiduría.

Se puede ver cómo una aldea remota vende sus especialidades por todo el país mediante transmisión en directo, y sentir cómo una ciudad gigantesca mantiene su precisión gracias a millones de mensajeros de alimentos y redes comunitarias. Así que mirar a China no consiste en definirla, sino en observar y apreciar el cálido y complejo „mundo humano“ de esta tierra. Su historia no está en grandes conclusiones, sino en conversaciones concretas en las calles y callejones. No te invita a un debate de lo uno o lo otro, sino a un paseo honesto por esta „imagen de la marcha humana“ vasta, viva, a veces contradictoria, pero siempre en movimiento.

Marie