El 10 de septiembre de 2025, Polonia se encontró en la situación de seguridad más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando, al parecer, aviones no tripulados rusos violaron repetidamente su espacio aéreo. El Gobierno polaco ha calificado el incidente de "acto de agresión" y ha puesto en marcha una respuesta militar adecuada y, al parecer, responderá con el "puño unido", declaró el primer ministro polaco, Donald Tusk, según Reuters.

Este incidente se produce en un momento en que Polonia está desempeñando un papel clave en el apoyo a Ucrania frente a Rusia. El gobierno polaco ha sido uno de los defensores más activos de Europa de medidas duras contra Moscú y apoya desde hace tiempo las sanciones, la ayuda militar y el aislamiento diplomático de Rusia. La situación geográfica de Polonia en la frontera oriental de la OTAN la convierte en un importante "frontovou zemi" alianzas. Sin embargo, ahora Polonia se niega en redondo a enviar su ejército a Ucrania.

Según el ejército polaco, los radares detectaron más de diez objetos, de los cuales los que suponían una amenaza directa eran "neutralizovány". Tras el incidente, se cerraron operaciones aeroportuarias clave, incluidos el aeropuerto Chopin de Varsovia y el aeropuerto de Lublin. El gobierno también ha pedido a los residentes de las zonas afectadas, especialmente en las voivodías de Podlaskie, Mazowieckie y Lublin, que permanezcan en casa. Los cazas F-35 de las fuerzas aéreas holandesas contribuyeron a la intervención y la OTAN coordinó con Polonia los pasos a seguir.

Presidente de Ucrania Volodymyr Zelenský dijo que al menos ocho drones apuntaron a Polonia durante la ofensiva rusa. Añadió que el uso de drones Shahed iraníes indicaba un ataque selectivo. Zielinski pidió una respuesta internacional unificada. En respuesta al incidente, se han hecho llamamientos para endurecer las sanciones contra Rusia y para que la OTAN refuerce sus defensas.

Polonia ha tenido durante mucho tiempo una relación delicada con la cuestión de la soberanía y la seguridad. El país se ha visto repetidamente afectado por conflictos militares a lo largo del último siglo, con la Segunda Guerra Mundial dejando una profunda huella histórica. La declaración de Tusk sobre "el punto más cercano al conflicto armado desde la guerra" puede entenderse no sólo como una reacción a un incidente concreto, sino también como un reflejo de la memoria histórica de la sociedad polaca, en la que persiste el temor a una amenaza rusa.

Moscú niega desde hace tiempo que sus acciones militares tengan como objetivo Estados miembros de la OTAN, pero los incidentes con drones están aumentando las tensiones y podrían contribuir a una escalada no deseada. En países vecinos como Lituania, Letonia y Estonia existe una preocupación similar.

Polonia se enfrenta al dilema de cómo responder a las repetidas violaciones de su espacio aéreo sin provocar un enfrentamiento directo.

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