BRUSELAS – La Unión Europea vuelve a abrir el debate sobre la utilización de activos rusos congelados para financiar el apoyo a Ucrania. Suecia, los Países Bajos, España y Polonia quieren solicitar a la Comisión Europea una nueva evaluación de las posibilidades legales y técnicas para utilizar estos fondos. El motivo es la creciente preocupación de que los mecanismos financieros existentes no sean suficientes para cubrir las necesidades de Kiev a largo plazo.

Cuatro Estados miembros están preparando una carta a la Comisión Europea, en la que, según informa el Financial Times, preguntan si Bruselas ha avanzado desde la última discusión sobre cómo superar los obstáculos legales y políticos relacionados con la utilización de los activos rusos congelados. Bélgica sigue siendo un obstáculo importante, ya que gran parte de estos activos están almacenados en su territorio. Bruselas ya había intentado encontrar una forma de utilizar estos fondos para beneficio de Ucrania, pero el gobierno belga ha advertido sobre los riesgos legales y financieros. Un proyecto anterior fue bloqueado en diciembre de 2025.

La ministra de Asuntos Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard, afirmó que la situación actual representa un momento oportuno para reevaluar las posibilidades de utilizar los activos rusos. Según la ministra, aunque la Unión Europea ya ha demostrado su disposición a seguir proporcionando apoyo financiero a Ucrania, las medidas actuales podrían no cubrir las necesidades futuras. Una de las herramientas clave es el préstamo planificado de la UE por valor de 90 mil millones de euros. Sin embargo, según los defensores del uso de activos rusos, incluso esta cantidad podría no ser suficiente si la guerra continúa y Ucrania sigue necesitando una amplia ayuda financiera.

Los impulsores de este nuevo debate también buscan que cualquier carga financiera se distribuya entre los Estados miembros. Según su argumento, el uso de los activos rusos congelados podría representar una forma de trasladar parte de los costes asociados al apoyo a Kiev a los activos vinculados a Rusia. Sin embargo, según fuentes citadas por el Financial Times, la Comisión Europea admite que actualmente no dispone de ninguna solución nueva que elimine los obstáculos políticos y legales existentes. Además, según la información disponible, Bélgica no ha cambiado su postura.

La cuestión de los activos rusos sigue siendo uno de los temas financieros y legales más delicados de la política europea. La UE debe abordar simultáneamente las necesidades de Ucrania, las preocupaciones de algunos Estados miembros sobre posibles consecuencias legales y la cuestión de si es posible utilizar los activos congelados sin crear un precedente para futuras disputas internacionales. El debate podría adquirir mayor importancia en los próximos meses, principalmente debido a la financiación a largo plazo de Ucrania. Si no se encuentra una solución política y legalmente aceptable, es probable que los Estados miembros se vean obligados a buscar otras formas de garantizar los fondos necesarios.

gnews.cz - Geoffrey Hunt