En agosto de 2026, un equipo científico de Costa Rica y Argentina anunció el descubrimiento de una nueva especie de ranita arborícola que vive directamente en las plantaciones de café. La especie recibió el nombre científico Isthmohyla nacientes y se le conoce informalmente como "ranita del café" o "ranita de los manantiales". Este descubrimiento confirma que, incluso en paisajes utilizados para la agricultura, pueden existir especies aún no descritas.
La ranita es muy pequeña. Los individuos adultos miden menos de cuatro centímetros. Tiene un color verde con manchas irregulares de color verde oscuro en el dorso. Sus extremidades tienen un tono amarillo anaranjado. Los machos se distinguen por una garganta semitransparente que se infla al emitir sonidos.
Los investigadores la observaron en la zona de San Lorenzo de Tarrazú, en la parte central del Pacífico de Costa Rica. Las ranitas se posan en los arbustos de café y buscan sombra, humedad y alimento. No consumen los frutos del café. Se alimentan de pequeños insectos que se encuentran en las plantaciones. Según el biólogo Wagner Chaves-Acuña de la Universidad de Costa Rica, es una especie endémica que solo se conoce de esta región.
El descubrimiento fue fruto de la colaboración entre biólogos de la Universidad de Costa Rica y el Consejo Nacional de Investigación Científica y Técnica (CONICET) de Argentina. Los científicos enfatizan que las ranitas utilizan la estructura de las plantaciones de café, como la sombra de los árboles, la humedad del suelo y la presencia de insectos, como un hábitat sustituto. En las zonas tropicales es común que algunas especies de anfibios puedan sobrevivir incluso en paisajes agrícolas, siempre que las condiciones sean lo suficientemente húmedas y la contaminación química no sea demasiado alta.
La contaminación química representa un riesgo potencial. Chaves-Acuña advierte que los pesticidas utilizados para proteger los cafetales pueden dispersarse por el aire, penetrar en el suelo y llegar a los cursos de agua, donde se desarrollan las larvas. Actualmente, no existen datos específicos sobre la disminución de la población de esta nueva especie, ya que solo ha sido descrita recientemente. Sin embargo, la experiencia general con los anfibios indica que son sensibles a los cambios en la calidad del agua y a la presencia de pesticidas.
Costa Rica es uno de los países con mayor biodiversidad. En un territorio relativamente pequeño, se encuentra una gran cantidad de especies endémicas. El descubrimiento de una nueva ranita en las plantaciones de café demuestra que incluso las áreas agrícolas intensivamente utilizadas pueden albergar organismos aún no descritos. Al mismo tiempo, recuerda que la protección de la biodiversidad no se limita solo a los parques nacionales y reservas. Las prácticas agrícolas, especialmente el uso de productos químicos, pueden tener un impacto directo en la supervivencia de pequeñas especies.
Los científicos continúan mapeando la distribución de la especie y estudiando su ecología. Les interesa principalmente conocer sus requisitos de humedad, preferencias de temperatura y sensibilidad a diferentes tipos de pesticidas. La investigación futura debería determinar si Isthmohyla nacientes también se encuentra en otras zonas cafeteras de Costa Rica o si su área está limitada a una región específica.
El descubrimiento de esta nueva ranita no es un evento dramático a escala global. Sin embargo, tiene valor. Recuerda que incluso en las zonas tropicales bien exploradas, todavía existen especies que han pasado desapercibidas. Y demuestra que la frontera entre el paisaje natural y el agrícola no siempre es clara. Para la ranita del café, las plantaciones se han convertido en un hogar. Si podrá sobrevivir a largo plazo dependerá de cómo se manejen los productos químicos en estas áreas.
Prokop Stach