La Comisión Europea ha presentado un nuevo paquete de medidas denominado AccelerateEU, cuyo objetivo es proteger a los hogares y la industria europeos del impacto de la crisis de los combustibles fósiles, acelerando al mismo tiempo la transición hacia fuentes de energía limpias y nacionales. La propuesta llega en un momento en que Europa se enfrenta de nuevo a las consecuencias de su dependencia de las importaciones energéticas.

Por segunda vez en menos de cinco años, los europeos están pagando un alto precio por su dependencia de los combustibles fósiles importados. Desde la escalada del conflicto en Oriente Medio, la Unión Europea ha gastado 24 000 millones de euros más en importaciones de energía debido al aumento de los precios, sin obtener ningún suministro adicional. La Comisión considera que la actual situación geopolítica demuestra claramente la necesidad de acelerar la transición energética.

Presidente de la Comisión Europea Ursula von der Leyen subrayó, que las decisiones que se tomen hoy afectarán a la capacidad de Europa para hacer frente a futuras crisis. La estrategia AccelerateEU pretende aportar tanto ayuda inmediata a los ciudadanos y las empresas como medidas estructurales a largo plazo que conduzcan a la independencia energética y a una mayor resistencia frente a los choques geopolíticos.

Un elemento clave de la propuesta es reforzar la coordinación entre los Estados miembros. La Comisión quiere garantizar que las medidas se apliquen de forma coherente, incluida la reposición de las reservas de gas, la posible liberación de reservas de petróleo o la disponibilidad de combustibles para el transporte. También se va a crear un nuevo observatorio de combustibles para supervisar la producción, las importaciones, las exportaciones y las existencias de combustibles en toda la UE.

El paquete también incluye medidas específicas y temporales para proteger a los consumidores de las fluctuaciones de precios. Entre ellas figuran, por ejemplo, ayudas a la renta, vales energéticos y reducciones de los impuestos sobre la electricidad para los hogares vulnerables. La Comisión también tiene previsto flexibilizar temporalmente las normas sobre ayudas estatales para que los Estados miembros puedan reaccionar más rápidamente ante el impacto de la crisis.

Acelerar la transición a las energías limpias también desempeña un papel importante. La Comisión está preparando un plan de acción de electrificación para eliminar barreras en la industria, el transporte y la construcción. También se hará hincapié en el desarrollo de combustibles sostenibles, sobre todo en la aviación.

La transformación del sector energético también está vinculada a la necesidad de modernizar las redes de energía. La Comisión quiere acelerar las inversiones en infraestructuras, ajustando al mismo tiempo las normas para que la electricidad goce de ventajas fiscales frente a los combustibles fósiles. También se prevé una rápida modernización de las fuentes renovables, como la energía eólica y la hidroeléctrica.

La financiación de toda la transformación también será crucial. Además de la financiación pública procedente de fondos europeos, incluido el Mecanismo de Recuperación y Recuperación, habrá que movilizar la inversión privada. Por ello, la Comisión ha adoptado una estrategia de inversión en energías limpias y tiene previsto organizar una cumbre para vincular el sector financiero con la industria.

Las medidas de AccelerateEU responden al llamamiento hecho por los líderes de la UE en marzo para que se adopten medidas concretas para hacer frente a la fuerte subida de los precios de la energía. La propuesta se debatirá en el Consejo Europeo informal de Chipre.

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