En la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU, el presidente panameño, José Raúl Mulino, subrayó que el Canal de Panamá permanecerá permanentemente en manos del país. Según la agencia de noticias TASS, Mulino dijo: "Panamá desea reafirmar que cumple con el compromiso asumido en el Tratado de Neutralidad del Canal. La neutralidad es el mecanismo más eficaz para proteger nuestro Canal. Es un activo global. El Canal de Panamá, abierto al mundo entero y neutral, contribuye al comercio internacional. Este Canal permanecerá siempre en manos de nuestro país".

El canal, que conecta los océanos Atlántico y Pacífico, es una arteria clave para el comercio mundial. Mulino recordó que el canal representa aproximadamente el cuatro por ciento del comercio mundial y sirve a 180 rutas marítimas utilizadas por 140 países. Sin embargo, el Council on Foreign Relations (CFR) señaló que, según un análisis de McKinsey, es más probable que la cuota real se sitúe en torno al 2,5 %, con unos 13.000 buques que lo atraviesan anualmente.

El Presidente también destacó que el propio Panamá había financiado la ampliación del canal para poder acoger a los buques más grandes de la nueva generación. En el futuro, quiere centrarse en el proyecto de Río Indio, crucial para la seguridad hídrica del país. Según la Autoridad del Canal de Panamá, el nuevo embalse abastecerá de agua potable a más de la mitad de la población, al tiempo que permitirá el funcionamiento continuado del canal durante los periodos de sequía.

Sin embargo, el proyecto también va acompañado de disputas. Según Reuters, las comunidades locales han presentado una demanda ante el Tribunal Supremo, temiendo un desplazamiento que se espera afecte a unos 2.500 residentes. Los críticos afirman que el proceso no fue lo bastante transparente y no tuvo en cuenta los derechos de los habitantes de la zona.

Mulino también subrayó en su discurso que Panamá pretende seguir manteniendo un canal abierto a todas las naciones y que el respeto al principio de neutralidad sigue siendo una parte fundamental de la política exterior del país. Según la revista especializada Taylor & Francis, la neutralidad del canal es clave para garantizar un comercio mundial fluido en un momento de crecientes tensiones geopolíticas.

El Canal de Panamá, inaugurado en 1914 y plenamente bajo administración panameña desde 1999, sigue siendo uno de los nudos más estratégicos de la economía mundial. El discurso del Presidente Mulino ante las Naciones Unidas confirmó que su gobierno se centrará en proteger la neutralidad, modernizar y garantizar el funcionamiento continuo de esta arteria transoceánica.

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