Incluso antes de la era de las noticias instantáneas y la conectividad digital, la humanidad demostró formas profundas de interconexión. Un ejemplo notable es la correspondencia entre el escritor ruso León Tolstói y el abogado indio Mahatma Gandhi, quien vivía en Sudáfrica en ese momento. A pesar de los retrasos postales de hasta seis meses, su intercambio de cartas capturó ideas de paz, no violencia y dignidad humana, que se extendieron a través de naciones y generaciones. Su conexión resuena con la teoría del entrelazamiento cuántico: vidas distantes, pero inseparablemente conectadas, que se influyen mutuamente profundamente.

Esta interconexión fue el tema de un evento reciente en la Universidad de Sudáfrica (UNISA), organizado en colaboración con la embajada de Rusia y la alta comisión de la India con motivo del cumpleaños de Tolstói (9 de septiembre de 1828) y de Gandhi (2 de octubre de 1869). El encuentro celebró a dos iconos mundiales, cuyas filosofías siguen moldeando la sociedad moderna, y al mismo tiempo destacó los duraderos lazos culturales y políticos entre Rusia, la India y Sudáfrica.

Filosofías que trascienden fronteras

La discusión fue inaugurada por Prabhat Kumar, alto comisionado de la India en Sudáfrica, quien recordó el viaje de Gandhi, que comenzó en sus años formativos en Sudáfrica. Destacó el momento crucial en la estación de Pietermaritzburg, donde Gandhi fue expulsado del compartimento reservado para blancos, una injusticia que encendió su camino de resistencia. Señaló cómo Gandhi se inspiró en la obra de Tolstói, especialmente en , que moldeó profundamente su filosofía del *satyagraha* (la fuerza de la verdad).

Ilya Baranov, consejero de la embajada rusa, reflexionó sobre la notable paciencia y convicción que encarnaba la correspondencia entre Gandhi y Tolstói. En una época en la que las cartas tardaban meses en cruzar continentes, su intercambio reflejaba una conexión más profunda que trascendía las limitaciones físicas. Subrayó que su diálogo demuestra cómo el patrimonio cultural compartido de Rusia, la India y Sudáfrica puede sentar las bases para la cooperación moderna, especialmente dentro del marco de BRICS, mientras Sudáfrica celebra el Mes del Patrimonio Cultural.

Cartas entre Tolstói y Gandhi – foto UNISA

Un camino histórico compartido

La conexión histórica entre estos tres países es tanto profunda como práctica:

  • Idioma y cultura: Las raíces eslavas del ruso y el sánscrito de la India se remontan a la familia lingüística indo-europea, lo que recuerda los antiguos lazos culturales.
  • Comercio y civilización: Los comerciantes indios interactuaron con las primeras civilizaciones africanas, como Mapungubwe, siglos antes de que la región fuera transformada por la colonización.
  • Luchas coloniales: Durante la guerra anglo-búra, los rusos apoyaron a los bóeres, mientras que Gandhi, paradójicamente, organizó un cuerpo de ambulancias para los británicos, solo para descubrir que su "pasaporte británico" lo convertía en un ciudadano de segunda clase. Este amargo conocimiento fortaleció su determinación de oponerse a la opresión colonial.
  • La granja de Tolstói en Johannesburgo: El asentamiento fundado por Gandhi encarnaba la filosofía de Tolstói de simplicidad y no violencia. Se convirtió en la cuna de los primeros intentos de *satyagraha* de Gandhi, que más tarde inspiraron la lucha contra el apartheid en Sudáfrica.

No es una coincidencia que Nelson Mandela mismo reflexionara sobre esta conexión, cuando dijo: "Ustedes nos dieron a Mahatma Gandhi, y nosotros les devolvemos a Mahatma Gandhi". Rusia, por su parte, brindó apoyo material a los movimientos de liberación sudafricanos, fortaleciendo así un vínculo de solidaridad más profundo.

Referencias en el contexto moderno

Las actividades en UNISA también sirvieron como una plataforma para reflexiones contemporáneas:

  • El profesor Boitumelo Senokoane, director ejecutivo de desarrollo institucional en UNISA, argumentó que algunas de las dificultades de Sudáfrica después del apartheid se derivan de la adopción de los valores de los antiguos colonizadores en lugar de una revolución cultural propia. Citó a Tolstói: "El dinero es una nueva forma de esclavitud, diferente de la antigua solo porque es impersonal; no hay ninguna relación humana entre el amo y el esclavo".
  • Tatiana Zagorodnikova de la Academia Rusa de Ciencias, Alagan Annamalai, director del Museo Nacional de Gandhi en Nueva Delhi, Boris Gorelik del Instituto de Estudios Africanos en Moscú y Charlie Naidoo del Museo Albert Luthuli, contribuyeron con sus reflexiones sobre el legado de Gandhi y Tolstói, así como sobre la responsabilidad de las sociedades actuales de transmitir su mensaje.
  • Galina Alexejeva, directora académica del Museo-casa de Leo Tolstói en Yasnaya Polyana, destacó la influencia perdurable de Tolstói, no solo como personalidad literaria, sino también como una brújula moral universal.

El camino a seguir: BRICS y más allá

La celebración del cumpleaños de Tolstói y Gandhi no se limitó a la historia, sino que también se centró en la futura cooperación. A medida que el orden mundial evoluciona, Rusia, India y Sudáfrica están encontrando nuevas formas de colaborar dentro de los marcos de BRICS y G20. Estas plataformas reflejan los valores del diálogo, la igualdad y la inclusión, ideales que tanto Tolstói como Gandhi defendieron en sus vidas.

Esta relación trilateral se está expandiendo ahora más allá de la filosofía y la literatura, abarcando el comercio, la tecnología, la seguridad y el intercambio cultural, lo que refleja la dinámica del "Sur Global". Al igual que Gandhi y Tolstói se correspondían a través de continentes sin conocerse personalmente, las asociaciones actuales demuestran que la conexión puede trascender las fronteras políticas, religiosas, nacionales y étnicas, fomentando el progreso común.

La celebración de Tolstói y Gandhi en UNISA recordó la profunda interconexión de la experiencia humana. Desde los campos de batalla de la Guerra de Crimea hasta la estación de tren de Pietermaritzburg, desde la granja de Tolstói en Johannesburgo hasta las salas del Kremlin y las llanuras de Gujarat, sus historias siguen resonando.

A medida que Sudáfrica, India y Rusia profundizan su cooperación en un mundo cambiante, la sabiduría de estas dos grandes personalidades ofrece una guía: que la paz, la justicia y la humanidad compartida siguen siendo la base de relaciones duraderas.

Kirtan Bhana

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