PARÍS - El Gobierno francés, presidido por el Primer Ministro François Bayrou, ha presentado un ambicioso paquete de austeridad de 43.800 millones de euros (más de un billón de coronas) para reducir el enorme déficit presupuestario del país bajo la presión de la Unión Europea.

El Primer Ministro Bayrou subrayó que la deuda pública crece a razón de 5.000 euros por segundo y que, de no adoptarse medidas radicales, el coste de los intereses podría alcanzar los 100.000 millones de euros en 2029. El objetivo es reducir el déficit presupuestario del 5,4 % del PIB previsto para este año al 4,6 % el próximo, y alcanzar el umbral del 3% exigido por los criterios de Maastricht de la UE en 2029.

Además de la supresión de las dos vacaciones, la propuesta incluye un nuevo impuesto para las clases más ricas, la congelación de las pensiones y las prestaciones sociales en términos reales al nivel de 2025 y la posible desinversión de acciones estatales en empresas estratégicas. El Gobierno afirma que el gasto público sigue siendo un factor clave y que "toda la nación debe hacer más" para impulsar la actividad económica durante todo el año.

Francia es uno de los países más endeudados de la eurozona después de Italia y su clase política sigue sufriendo la presión de Bruselas para que vuelva a la disciplina presupuestaria. La experiencia demuestra que medidas similares pueden no salir bien: en 2013 Portugal tuvo que anular vacaciones canceladas .

Por ello, el Primer Ministro Bayrou tendrá que encontrar apoyos en la fragmentada Asamblea Nacional, donde su Gobierno no cuenta con una mayoría clara, como ocurrió con su predecesor Michel Barnier y otros centristas. Los próximos meses serán decisivos: o el segundo intento de estabilizar el presupuesto tiene éxito o existe el riesgo de una nueva inestabilidad política y, potencialmente, una nueva intervención de Bruselas.

gnews.cz -GH