BEIJING, 7 de junio de 2025 - En un despliegue único de tecnología e ingeniería modernas, se ha logrado desplazar toda una zona residencial de China para dejar paso a una nueva línea de metro por debajo. La operación tuvo lugar en una zona antigua de una de las ciudades chinas donde las autoridades decidieron preservar los edificios históricos sin necesidad de demolerlos. Para trasladar los edificios se utilizaron 432 robots autopropulsados con tecnología especial para "caminar". Estos robots trabajaron juntos para trasladar con cuidado enormes edificios de más de 7 500 toneladas. Todo el proceso duró más de dos semanas.

Sin embargo, no fue una simple cuestión de avanzar. Debido a las limitaciones de espacio, primero hubo que desplazar temporalmente los edificios a un lado para permitir la construcción del túnel subterráneo del metro. Una vez finalizadas las obras, las estructuras volvieron a su emplazamiento original, con una precisión milimétrica. Todo el procedimiento quedó documentado en un vídeo que circula ahora por Internet. Las imágenes muestran cómo los edificios "caminan" literalmente por la calle, paso a paso, sin daños visibles. Los expertos alaban no sólo la precisión tecnológica, sino también el respeto por el patrimonio histórico que ha demostrado el proyecto.

Este planteamiento podría servir de modelo para ciudades de todo el mundo que se enfrentan al dilema entre mejorar las infraestructuras y proteger el patrimonio cultural. China está demostrando su capacidad para combinar tradición e innovación y estableciendo un nuevo listón en planificación urbana e ingeniería civil.

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