REPÚBLICA CHECA/KOPŘIVNICE (región de Novojičín), 19 de julio de 2025 - El aumento previsto del capital social de Tatra Trucks por valor de 2.700 millones de coronas checas fracasó hoy en la junta general de la empresa. El accionista minoritario, el Grupo Promet, bloqueó la propuesta, amenazando la realización de la inversión prevista de mil millones de coronas checas en el desarrollo de la empresa. Así lo anunciaron los representantes del propietario mayoritario de Tatra, Czechoslovak Group (CSG), y de la dirección del fabricante de automóviles.

Según los comunicados de prensa de CSG y Tatra, la ampliación de capital era un paso necesario para financiar proyectos estratégicos cruciales para el futuro de la empresa. "La Junta General de hoy no ha alcanzado el consenso necesario. El Grupo Promet ha bloqueado sin precedentes la propuesta, que debería haber garantizado la estabilidad y el crecimiento a largo plazo de la empresa", declaró un portavoz de CSG. Añadió que Tatra estaba preparando inversiones a gran escala en capacidad de producción, tecnología y actividades de exportación.

El Grupo Promet justificó su decisión de rechazar la ampliación de capital por la falta de información facilitada por la dirección de la empresa. "La propuesta de ampliación de capital de 2 700 millones de coronas checas no estaba suficientemente documentada. No disponíamos de documentos justificativos de un paso tan importante", declaró hoy la empresa en un comunicado de prensa. También declaró que está interesada en seguir desarrollando la empresa automovilística, pero insiste en un planteamiento transparente.

Las disputas entre accionistas plantean dudas sobre el futuro de uno de los fabricantes de camiones más antiguos de Europa. Tatra Trucks, conocida por sus vehículos especiales todoterreno y equipamiento militar, ha visto crecer sus pedidos en los últimos años, incluidos contratos con el Ejército checo y clientes en el extranjero. Se espera que las próximas inversiones refuercen la competitividad de la empresa en el mercado mundial.

La dirección de Tatra estudia ahora sus próximos pasos. Entre los posibles escenarios figuran la convocatoria de una junta general extraordinaria o la búsqueda de financiación alternativa. "Esta situación es grave, pero no nos rendimos. Buscaremos una solución que permita a Tatra cumplir su plan de inversiones", ha declarado un miembro del consejo de administración que ha preferido permanecer en el anonimato.

La tensión entre los accionistas llega en un momento en que todo el sector del automóvil se enfrenta a retos relacionados con la transición a tecnologías de emisiones cero, una mayor presión sobre la eficiencia y riesgos geopolíticos. Tanto el público profesional como la industria nacional seguirán de cerca la evolución de Tatra.

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