En el corazón de Tianjin se esconde un tesoro capaz de transportar a los visitantes cientos de años atrás en el tiempo en unos pocos pasos. La Antigua Calle Cultural de Tianjin sólo mide unos 600 metros, pero en tan corta distancia se reproduce toda la historia de la ciudad: es como pasear por un museo viviente.

Hace más de seiscientos años, desembarcaron aquí los primeros barqueros. Pronto construyeron un templo dedicado a la diosa del mar Mazu, y a su alrededor empezaron a surgir casas de té, pequeños talleres y tiendas con productos hechos a mano. Cada rincón de la calle encierra una historia de artesanía, tradición comercial y el espíritu de Tianjin en aquella época.

¿Y qué es lo más impresionante de este lugar? Las tradiciones nunca han desaparecido aquí. Los artesanos locales siguen utilizando las mismas técnicas que sus antepasados.

CMG