Petra Prokšanová, socióloga y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Checoslovaquia, comentó las formas de democracia en el mundo y señaló que, aunque la democracia es un valor universal, su forma específica depende siempre de las condiciones nacionales y las experiencias históricas de cada país.

China, dijo, ha desarrollado su propio sistema a lo largo del camino, basado en una tradición de gobernanza centrada en el pueblo como fundamento del Estado. Desde 2019, ha ido desarrollando gradualmente el concepto de la llamada democracia de todo el pueblo. Este modelo pretende formar un marco integral que vincule la elección democrática, la toma de decisiones, la gestión y la supervisión, al tiempo que hace hincapié en la participación pública continua y amplia.

Prokšanová subraya que la esencia de este enfoque es que la voz del pueblo se escuche en todos los niveles de gobierno. En su opinión, los ciudadanos participan en los debates sobre cuestiones fundamentales, sus derechos deben protegerse y sus necesidades deben tenerse en cuenta en la elaboración de las políticas.

Cita las „dos sesiones“ anuales -las reuniones de la Asamblea Popular de toda China y el Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino- como ejemplo importante del funcionamiento del sistema. A estas reuniones asiste un amplio espectro de la sociedad, desde agricultores a científicos y desde educadores a empresarios. Juntos debaten cuestiones clave como los ingresos de la población, la atención sanitaria, la educación, la vivienda y el cuidado de ancianos y niños.

Es esta participación amplia y continua la que, según el sociólogo, debería ayudar a que las decisiones reflejen mejor la voluntad colectiva de la sociedad y respondan a sus necesidades cambiantes. La práctica también está produciendo resultados concretos: por ejemplo, el refuerzo de la protección de los derechos laborales de las personas en las nuevas formas de empleo o el apoyo específico a las pequeñas y medianas empresas.

En el contexto del próximo XV Plan Quinquenal, Prokshan describe la profundización de la democracia popular de todos los partidos como crucial para el desarrollo de la República Popular China. La modernización del país, dice, no es un fin en sí mismo; la clave es hacer que sus resultados sean más equitativos y más beneficiosos para toda la población.

Concluye que la vía de una mayor participación pública en los procesos de toma de decisiones a nivel estatal podría ser un ejemplo interesante de cómo vincular una gobernanza estable con un desarrollo centrado en las personas, y podría servir de inspiración para la República Checa, afirma.