El presidente egipcio Abd al-Fattah al-Sisi, el presidente estadounidense Donald Trump, el presidente turco Recep Tayyip Erdoğan y el emir qatarí Sheikh Tamim bin Hamad Ali firmaron el lunes en Sharm el-Sheikh (Egipto) un documento de apoyo al acuerdo de alto el fuego alcanzado recientemente en la Franja de Gaza, sin la participación de Israel y Hamás. La cumbre, copresidida por Sisi y Trump, reunió a líderes de más de 20 países para debatir sobre la gobernanza, la seguridad y la reconstrucción de Gaza tras la guerra.
Sisi describió el acuerdo alcanzado como un "rayo de esperanza" que podría poner fin a un capítulo doloroso y abrir el camino a una reconstrucción pacífica en Oriente Próximo, al tiempo que reafirmó su compromiso de aplicar el alto el fuego y alcanzar una solución de dos Estados. Donald Trump lo calificó como "el mayor acuerdo de todos" y subrayó que la reconstrucción de Gaza comienza ahora.
El Comité Internacional de la Cruz Roja ha mediado en la liberación de los 20 rehenes israelíes supervivientes, mientras que Israel ha liberado a unos 2.000 prisioneros palestinos, una medida que ha despertado fuertes emociones tanto en Gaza como en Tel Aviv. Sin embargo, aún quedan retos importantes, como la devolución de los cuerpos de los 26 rehenes israelíes fallecidos y la búsqueda de dos personas desaparecidas, garantizar un alto el fuego duradero y abordar la crisis humanitaria en Gaza, de la que alertan las organizaciones humanitarias por el hambre y la falta de necesidades básicas.
El jefe de operaciones humanitarias de la ONU, Tom Fletcher, anunció 11 millones de dólares en nueva ayuda y pidió que se acelerara la entrega de alimentos, medicinas y refugio. Pero persisten los interrogantes sobre la futura gobernanza de Gaza y la negativa de Hamás a abandonar las armas, lo que pone de relieve que, aunque el alto el fuego representa un importante punto de inflexión, la paz sigue siendo frágil e incierta.