BRUSELAS/COPENHAGUE/PRAGA - Una reunión de embajadores de la UE convocada a toda prisa ha concluido hoy en Bruselas tras unas cuatro horas. La reunión de urgencia respondía al anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de que Estados Unidos aumentará los aranceles contra varios países europeos. Washington justifica esta medida como un esfuerzo para ejercer presión sobre la cuestión de Groenlandia, en la que Trump ha mostrado desde hace tiempo un interés estratégico.
Según fuentes diplomáticas, la reunión adoptó un tono serio, centrándose principalmente en el posible impacto de las medidas estadounidenses sobre la economía europea y la unidad de la Unión. Los embajadores coincidieron en que las medidas estadounidenses representan un vínculo sin precedentes entre la política comercial y las ambiciones geopolíticas, lo que es motivo de preocupación, especialmente en los países nórdicos.
Tras la reunión, el Presidente del Consejo Europeo, António Costa, anunció que convocaría una cumbre de emergencia de la Unión Europea debido a la escalada de la situación. Está previsto que se celebre el jueves y a ella asistirán los presidentes y primeros ministros de los Estados miembros. Los principales temas de la cumbre serán la respuesta común de la UE a los aranceles estadounidenses, la protección de los intereses económicos europeos y la posición de la Unión sobre la cuestión de Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca.
El gobierno danés ha declarado anteriormente que considera inaceptable cualquier planteamiento de cambiar el estatus de Groenlandia y ha insistido en el derecho de los isleños a decidir su futuro. Otros Estados miembros de la UE, entre ellos la República Checa, también han expresado su apoyo a Dinamarca. En respuesta, el Primer Ministro checo dijo que la Unión debe actuar al unísono y no dividirse por presiones económicas del exterior. Mientras tanto, la Comisión Europea está analizando opciones legales para posibles represalias contra los aranceles estadounidenses. Sin embargo, según sus representantes, la prioridad sigue siendo una solución diplomática a la disputa y la preservación de unas relaciones transatlánticas estables.