VATICANO – Aunque los italianos adoran a los niños, en muchas familias italianas faltará la risa infantil en la mesa navideña. Los huecos vacíos suelen llenarlos las mascotas. Según la oficina de estadística, los animales domésticos son la única población que ha crecido en Italia en los últimos 10 años.
El papa Francisco ha advertido en numerosas ocasiones: „Existe una cultura en la que se da prioridad a la cría de perros y gatos frente a los niños“, dijo por última vez hace un año el papa argentino. En Italia, donde hay pocos niños, los animales suelen llenar el vacío. Según la oficina de estadística (ISTAT), citada por el diario Avvenire, la proporción de parejas sin hijos menores de 65 años que tienen mascotas ha aumentado en 10 puntos porcentuales desde 2006: del 38 al 47,9 %. Diez millones de hogares tienen al menos un animal. El número medio de perros por familia es de 1,3 y el de gatos, de 1,8. También aumentan los gastos que los italianos dedican a sus amigos de cuatro patas. Al año gastan 7000 millones de euros en ellos.
Cochecitos sin niños y cuidadores de perros
Como señala Avvenire, las consecuencias de estos cambios son visibles a primera vista. En las calles cada vez es más frecuente ver cochecitos en los que, en lugar de un niño, se lleva a un perro o un gato. El mercado también se está adaptando a las nuevas tendencias. Cada vez hay más guarderías para perros y gatos con servicio de recogida y devolución, se están creando laboratorios veterinarios muy avanzados y, en los supermercados, las secciones dedicadas a las necesidades de los animales ocupan cada vez más espacio, a menudo en detrimento de las estanterías con productos para niños. Especialmente en las grandes ciudades, el trabajo de los llamados «dog-sitters» es cada vez más popular, mientras que las niñeras son cada vez más escasas, según informa el diario italiano.
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