La Copa Africana de Naciones (AFCON) está en marcha en Marruecos, con los partidos finales este fin de semana. Sin duda, la nación norteafricana ha demostrado al mundo que está preparada, no sólo para acoger a África, sino al mundo entero. Marruecos, una de las naciones más antiguas de África, posee una rica historia y tradiciones islámicas profundamente arraigadas. En la actualidad, el país combina el patrimonio antiguo con las prácticas modernas y se enorgullece de ser un puente cultural y político entre África, Europa y el mundo árabe.
La 35ª edición de la Copa Africana de Naciones comenzó el 21 de diciembre de 2025 y culminará el 18 de enero de 2026. Marruecos se ha manifestado con fuerza desde la ceremonia inaugural. La ceremonia inaugural fue colorida, bien coordinada y profundamente arraigada en la tradición marroquí, captando a la perfección lo que representa la AFCON: el fútbol vinculado a la cultura y la identidad africanas.
Curiosamente, incluso en Accra (Ghana), un país que no participó en el torneo de este año, el entusiasmo era palpable. Mientras paseaba por algunas zonas de mi barrio en la capital, las conversaciones no giraban en torno a la ausencia de Ghana, sino a la espectacular ceremonia inaugural de Marruecos y a cómo los anfitriones presentaron con orgullo la cultura africana con un toque marroquí. Fue la prueba de que la AFCON va más allá de la clasificación: une a África.
El torneo, creado en 1957 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), sigue siendo la competición futbolística más prestigiosa de África. En el primer torneo, celebrado en Sudán aquel año, sólo participaron tres países y sus selecciones (Egipto, Sudán y Etiopía), y Egipto se proclamó campeón. Desde estos humildes comienzos, la AFCON ha crecido en tamaño, calidad e importancia mundial. A medida que más y más naciones africanas accedían a la independencia en la década de 1960, el torneo crecía rápidamente. En 1968 ya competían ocho equipos, lo que reflejaba la creciente fuerza y unidad futbolística del continente.

Hoy en día, la AFCON se ha convertido en un torneo de 24 equipos que muestra la profundidad y diversidad del talento futbolístico africano. La organización marroquí fue absolutamente impresionante. Desde estadios ultramodernos hasta impresionantes infraestructuras, incluida una eficiente red de carreteras. Los elegantes estadios, construidos ex profeso y proyectados en pantallas por todo el continente, cumplen las normas mundiales, capaces de albergar cualquier gran torneo mundial, incluida la Copa Mundial.
En una entrevista con Emmanuel, un apasionado del fútbol, expresó su profunda admiración por la excelencia organizativa de Marruecos. Según él, el torneo demuestra que, cuando se les da la oportunidad, los países africanos pueden alcanzar e incluso superar los estándares mundiales en la organización de grandes acontecimientos deportivos. Cree que la Federación Marroquí de Fútbol ha hecho muchas cosas bien a lo largo de los años para alcanzar este nivel futbolístico y merece todo su apoyo.
Emmanuel señaló además que los progresos de Marruecos ofrecen valiosas lecciones para que otras naciones africanas las estudien, adapten y reproduzcan. Añadió que la calidad del fútbol que se está exhibiendo refleja el serio trabajo realizado por muchas federaciones para reforzar sus estructuras nacionales y sus selecciones nacionales. Otro aficionado al fútbol, Anthony, compartió su entusiasmo por el torneo y describió el fútbol como verdaderamente africano: hábil, enérgico y competitivo. „No hay forasteros“, afirmó. „Todos los equipos juegan un fútbol de calidad“. También elogió a los árbitros, destacando el alto nivel de profesionalidad y coherencia que han demostrado hasta ahora, lo que ha contribuido a una competición entretenida y creíble.
Verónica, gran observadora del torneo, cree que la AFCON 2025 es una prueba evidente de que el fútbol africano ha alcanzado un nuevo nivel. Después de ver varios partidos, está convencida de que sólo es cuestión de tiempo que una nación africana gane la Copa Mundial, o quizás la próxima. A lo largo de las décadas, la AFCON ha producido jugadores legendarios, momentos históricos y rivalidades encarnizadas. Naciones como Egipto, Camerún, Ghana, Nigeria, Costa de Marfil y Argelia han dominado distintas épocas.
Egipto sigue siendo el país más laureado en la historia del torneo, con siete títulos. El propio Marruecos ha levantado el trofeo una vez, en 1976, cuando la competición se celebró en Etiopía. Más allá del fútbol, el desarrollo de las infraestructuras marroquíes cuenta una historia apasionante. Grandes proyectos como el puerto de Tánger-Med, uno de los mayores centros marítimos de África; Al Boraq, la primera línea ferroviaria de alta velocidad de África; modernas autopistas y aeropuertos; e iniciativas de energías renovables como el complejo solar Noor Ouarzazate, ponen de relieve la visión a largo plazo del país y su conectividad regional, al tiempo que refuerzan su papel como puerta de entrada entre África y Europa. La AFCON sigue siendo un poderoso símbolo del orgullo africano, que reúne al continente para mostrar al resto del mundo no sólo su talento futbolístico, sino también su cultura, su patrimonio y su unidad.
Fiifi Nettey