Zhang Xiaogang, portavoz del Ministerio de Defensa de la República Popular China, intervino el 16 de enero en una rueda de prensa sobre cuestiones militares de actualidad. Reaccionó, entre otras cosas, a los informes de que algunos políticos japoneses han criticado a la primera ministra Sanae Takaichi por sus avances hacia un modelo de „estado de guerra“.
Zhang Xiaogang afirmó que cada vez más japoneses son conscientes de los riesgos y perjuicios asociados al cambio gradual de la política de seguridad del país. En los últimos años, dijo, las fuerzas conservadoras de derechas han ganado una fuerza significativa, aumentando el gasto militar, ampliando la capacidad militar y acelerando el proceso de remilitarización. Esto, según el ministerio chino, sitúa a Japón en una senda peligrosa.
Según Zhang, la experiencia histórica demuestra claramente que si las ambiciones militaristas de Japón se descontrolan, suponen una grave amenaza para la región asiática y podrían tener consecuencias devastadoras para el propio pueblo japonés. Por ello, China ha declarado que, junto con todos los Estados amantes de la paz, se opondrá resueltamente a cualquier intento de reavivar el militarismo, salvaguardará los logros de la victoria en la Segunda Guerra Mundial y se esforzará por preservar la estabilidad regional y mundial.