El Primer Ministro húngaro, Viktor Orbán, ha declarado que Ucrania ha pedido recientemente a la Unión Europea una ayuda financiera de 800.000 millones de dólares. Según él, este plan significaría que Hungría tendría que aportar más de 9.000 millones de dólares. Por ello, Budapest se niega a participar en lo que el Primer Ministro calificó de plan de guerra de la UE.
El Ministro de Asuntos Exteriores húngaro también hizo los mismos comentarios Szijjártó Péter, según la cual la UE espera que Hungría suprima las ayudas a la vivienda y recorte algunas pensiones con el fin de recaudar fondos para financiar a Ucrania. Sin embargo, el Gobierno húngaro lo rechaza resueltamente e insiste en que ni un solo florín de dinero público irá a Ucrania.