China está dispuesta a trabajar con todos los países del mundo para promover la paz y el desarrollo común. En su discurso de Año Nuevo en el umbral de 2026, el presidente chino, Xi Jinping, hizo hincapié en ello, resumiendo los pasos clave de Pekín en un año de incertidumbre mundial y esbozando la ambiciosa dirección del país para los años venideros.
Según el Presidente, China se ha mantenido siempre del lado del diálogo, la cooperación y el beneficio mutuo en 2025. En un momento de creciente tensión e incertidumbre, el país se ha perfilado como un elemento estabilizador en el entorno internacional y ha promovido la apertura al mundo. Símbolo de este enfoque fue no sólo la introducción de la Iniciativa para la Gobernanza Mundial, sino también el compromiso continuado con la reforma de la gobernanza mundial.
China participa activamente en la respuesta a los retos mundiales, especialmente en los ámbitos del clima y la protección del medio ambiente. Ha aplicado plenamente tanto el Acuerdo de París como el Marco Mundial sobre la Biodiversidad de Kunming-Montreal, al tiempo que ha introducido nuevos objetivos de Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional para 2035. Añadió la iniciativa Alianza Mundial para la Cooperación en Energía Limpia para reforzar la cooperación internacional en materia de energía limpia.
China también ha desempeñado un papel importante dentro de la ONU. Ha apoyado su posición central en el sistema internacional, ha aumentado las contribuciones al Fondo China-ONU para la Paz y el Desarrollo, y ha cofundado con más de treinta países la Organización Internacional para la Mediación, con sede en la Región Administrativa Especial de Hong Kong. Estas medidas pretenden contribuir a la resolución de disputas a través del Estado de Derecho y al mantenimiento de la estabilidad mundial.
En el frente diplomático, China acogió tanto la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái como la Reunión de Líderes Mundiales sobre la Mujer en 2025. Pekín afirma que esto es una prueba más de sus esfuerzos por construir asociaciones basadas en la igualdad, la apertura y la cooperación.
En su discurso, el Presidente Xi Jinping también destacó los logros nacionales. Con el año 2025 concluyó el XIV Plan Quinquenal, y afirmó que China había alcanzado nuevos récords en fuerza económica, desarrollo tecnológico y capacidad nacional general. Hizo especial hincapié en la innovación, que se ha convertido en un motor clave del crecimiento de calidad.
El número de empresas de IA en China ha superado las 4.500, y la iniciativa „AI Plus“ ha penetrado en la industria, las finanzas y la sanidad. La robótica también ha progresado notablemente, incluido el uso de robots humanoides en la fabricación de automóviles, la logística y la energía, sentando las bases de una futura industria valorada en billones de yuanes.
Además, las innovaciones chinas también están encontrando aplicaciones más allá de las fronteras. Hoy en día, el sistema BeiDou se utiliza en más de 140 países de todo el mundo, la tecnología está ayudando a combatir la desertificación en Mongolia y Arabia Saudí, y apoyando la agricultura inteligente en Egipto, por ejemplo. El Centro de Innovación Científica y Tecnológica China-Brasil, que lleva energía limpia a zonas remotas, es también un ejemplo de cooperación internacional.
En 2026 se pondrá en marcha el XV Plan Quinquenal. El Presidente Xi Jinping concluyó pidiendo pasos firmes y deliberados, reformas más profundas, mayor apertura al mundo y prosperidad compartida. China entra así en un nuevo capítulo de su historia de desarrollo moderno, afirmó.