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PRAGA – El presidente de la Cámara de Diputados del Parlamento de la República Checa y el líder del movimiento SPD, Tomio Okamura, exige la terminación completa e inmediata del régimen de protección temporal para los ucranianos que residen en la República Checa. Según él, hay demasiados ucranianos en el país, y considera que el sistema actual perjudica a los ciudadanos checos.

Al mismo tiempo, Okamura afirmó que el SPD contribuyó parcialmente a lograr un cambio en la política de emisión de protección temporal para hombres ucranianos en edad militar. El partido ha criticado durante mucho tiempo tanto el alcance de la ayuda checa a Ucrania como el número de refugiados ucranianos que han obtenido protección en la República Checa tras el inicio del conflicto. El presidente de la Cámara de Diputados ahora exige una postura mucho más firme. Su objetivo es poner fin a la protección temporal no solo para los recién llegados, sino para todos los ucranianos que actualmente se benefician de ella. Okamura también exige la suspensión de las prestaciones concedidas en el marco de este régimen.

"Hay demasiados ucranianos aquí", dijo Okamura, afirmando que su presencia tiene un impacto negativo en los ciudadanos checos. Argumenta principalmente con la carga sobre las finanzas públicas, la disponibilidad de viviendas y la presión sobre algunos servicios públicos. Al mismo tiempo, distingue entre los ucranianos que trabajan en la República Checa y generan ingresos para el país, y otros titulares de protección temporal. Según él, aquellos que tienen empleo y son económicamente activos deberían tener la posibilidad de pasar de la protección temporal a un permiso de residencia estándar. Los demás, según su propuesta, deberían regresar a Ucrania.

El debate sobre el futuro de los refugiados ucranianos es uno de los temas políticamente más sensibles en la República Checa. La protección temporal se introdujo como una herramienta extraordinaria que permite a las personas que huyen de la guerra residir legalmente en los países de la Unión Europea. Su funcionamiento continuo está progresivamente convirtiéndose en objeto de disputas políticas en los distintos Estados miembros. La demanda de Okamura representa, por lo tanto, una versión mucho más estricta de la política migratoria.

El SPD defiende desde hace tiempo la limitación del apoyo proporcionado a los refugiados ucranianos y un mayor énfasis en su autosuficiencia económica. Sin embargo, no es el propio gobierno checo ni la Cámara de Diputados quienes deciden si y bajo qué condiciones se puede poner fin al actual sistema de protección temporal. Un papel importante lo juega también el marco jurídico europeo y el desarrollo posterior de la situación en Ucrania.

gnews - GH

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