La primera turbina de gas de hidrógeno puro de 30 megavatios del mundo, „Jupiter I“, ha comenzado a producir electricidad de forma estable en China y, desde el domingo, funciona íntegramente con hidrógeno. La demostración del proyecto supone un hito que demuestra que la tecnología de la turbina de gas es capaz de convertir la electricidad en hidrógeno y luego volver a convertirla en electricidad con una capacidad de 30 megavatios.
El proyecto integra energía eólica, energía fotovoltaica y un sistema electrolítico para producir hidrógeno a partir del agua. Aborda un reto clave de las energías renovables —el considerable desperdicio durante los periodos de baja demanda— almacenando el exceso de electricidad en forma de hidrógeno y reconvirtiéndolo en electricidad cuando la demanda es alta.
En comparación con las centrales térmicas de la misma capacidad, „Jupiter I“ puede reducir las emisiones de carbono en más de 200 000 toneladas al año, según ha declarado Wang Yongzhi, director general de Mingyang Hydrogen Gas Turbine Technology. Añadió que la turbina produce 48 000 kilovatios hora de electricidad por hora cuando funciona en ciclo combinado, lo que basta para cubrir el consumo diario de 5500 hogares.
Una vez puesto en marcha, el proyecto contribuirá a suavizar las fluctuaciones en la producción de energías renovables y a mejorar la regulación de la red. Este modelo será una solución viable para la transición energética y fomentará el desarrollo del sistema chino de energías renovables utilizando el hidrógeno como núcleo.