Según Pavel Havranek, Presidente de la Asociación Checo-China, la economía china ha ido transformándose con éxito en los últimos años, pasando de un modelo basado en la mano de obra barata y la inversión a gran escala a un crecimiento cualitativo impulsado por la innovación, el progreso tecnológico y el desarrollo sostenible. Subrayó que el fortalecimiento del consumo interno y la apuesta por las tecnologías modernas reducen significativamente la dependencia de China de las fluctuaciones a corto plazo del comercio mundial.
Havránek también señaló que una parte clave de este desarrollo es la innovación científica y tecnológica, que está cambiando la naturaleza misma de la producción a través de la digitalización, la inteligencia artificial y las tecnologías avanzadas. „China está aumentando sistemáticamente su potencial de innovación y desarrollando rápidamente la capacidad no sólo de adoptar, sino también de crear tecnologías de forma independiente“.“ añadió. Este cambio es de importancia mundial, dijo, ya que amplía el abanico de centros de innovación y brinda oportunidades para profundizar en la colaboración industrial y los proyectos conjuntos.
El presidente de la asociación también destacó el liderazgo de China en tecnologías ecológicas como la energía solar y eólica, que, según dijo, está contribuyendo a la transformación global y a la reducción de costes de las soluciones sostenibles. Desde una perspectiva global, compartir las oportunidades de China promueve el crecimiento, la estabilidad y el reequilibrio de la economía mundial.
Havranek cree que el desarrollo de la cooperación con China es esencial para la República Checa. „Aunque algunos países de la UE, como Alemania, ya comercian amplia y satisfactoriamente con China, es crucial que comprendamos plenamente la importancia de esta cooperación. La República Checa debe buscar activamente oportunidades en el mercado y el ecosistema de innovación chinos para reforzar su propia economía y competitividad“.“ concluyó Pavel Havránek.