Descubra el potencial del torio como combustible del futuro. Los reactores de torio de Generación 4 son la tecnología que resuelve los principales problemas de la energía nuclear. China ya realiza pruebas en el desierto de Gobi Los reactores avanzados de sales fundidas TMSR-LF1 prometen más seguridad, menos residuos radiactivos y energía suficiente para miles de años. Por qué esta tecnología está cambiando el futuro de la energía nuclear?
Torio: el tesoro olvidado de la energía nuclear toma un segundo aire
Mientras el mundo busca formas de obtener energía limpia y segura, la atención se centra cada vez más en el torio, un elemento que podría revolucionar la energía nuclear. China está haciendo realidad esta visión con el reactor avanzado TMSR-LF1.

Cómo el torio está cambiando las reglas del juego
El torio ofrece el triple de reservas que el uranio y un enfoque completamente nuevo de la seguridad. Los reactores que funcionan con torio lo hacen a presión atmosférica, lo que elimina el riesgo de accidente por presión. Además, el torio se solidifica rápidamente en contacto con el aire, lo que minimiza el riesgo de contaminación radiactiva generalizada.
„Los reactores de torio representan un cambio fundamental en la seguridad nuclear. Sus características de seguridad pasiva y su menor producción de residuos radiactivos los convierten en un serio candidato para la energía del futuro“, explica el experto en tecnología nuclear.
China avanza en el desierto de Gobi
En el corazón del desierto de Gobi, en la provincia de Gansu, China opera el reactor experimental TMSR-LF1, que utiliza torio disuelto en sales de fluoruro fundidas. Este reactor de dos megavatios alcanza una temperatura de funcionamiento de unos 650 °C y funciona sin necesidad de alta presión en el circuito primario. Este año, los científicos repostaron con éxito el torio sin interrumpir las operaciones, marcando un hito importante en la validación de esta tecnología.
Ciclo de multiplicación y beneficios ecológicos
El torio por sí mismo no sostiene la reacción de fisión en cadena: necesita una pequeña cantidad de uranio-235 para iniciarla. En el reactor, sin embargo, el torio-232 se convierte en uranio-233, que ya sostiene la reacción de fisión. Este llamado ciclo de propagación permite un uso mucho más eficiente del combustible. También produce muchos menos residuos altamente radiactivos, que siguen siendo peligrosos durante „sólo“ 500 años en lugar de los cientos de miles de años de los reactores convencionales.
Retos para el futuro
A pesar de las prometedoras perspectivas, la tecnología del torio se enfrenta a obstáculos. Extraer el torio del mineral monacita es caro y la investigación requiere grandes inversiones. El reto tecnológico también reside en tratar con sales calientes y corrosivas que requieren materiales especiales para soportar condiciones extremas.
Pero China cree que puede superar estos retos. Ya está construyendo una unidad de demostración de 10 MW en la provincia de Gansu y planea un reactor comercial de 100 MW para 2030. Sus ambiciosos planes contemplan incluso la instalación de un reactor de torio a bordo del mayor carguero del mundo.
A medida que prosigue la investigación en China, India y otros países, el torio se está convirtiendo en una solución cada vez más viable para las futuras necesidades energéticas de la humanidad.
VO / gnews.cz - GH