Israel ha vuelto a atacar en la zona de Rafah después de que los medios de comunicación israelíes dijeran que sus tropas habían sido atacadas, un incidente que ha vuelto a sacudir la frágil tregua entre Israel y Hamás. Según el Times of Israel, hombres armados palestinos atacaron a soldados israelíes a las afueras de Rafah; el ejército israelí (IDF) respondió con ataques aéreos selectivos contra posiciones en el sur de la Franja de Gaza.
Según Reuters, el ataque consistió en disparar contra las fuerzas israelíes en Rafah, y los posteriores ataques aéreos israelíes también alcanzaron la zona próxima a la ciudad de Jan Yunis. Fuentes de la Franja de Gaza informan de varios heridos, pero aún no se ha verificado el número de víctimas. Ni el ejército ni Hamás han comentado oficialmente el incidente, lo que, según los comentaristas, da pie a la desinformación y a mayores tensiones entre ambas partes.
El alto el fuego, que entró en vigor a principios de octubre, lleva varios días sometido a una presión cada vez mayor. Como señala Haaretz, ambas partes se han acusado repetidamente de violarlo. Fuentes palestinas afirman que Israel ha llevado a cabo varios ataques aéreos menores durante el alto el fuego, mientras que el gobierno israelí acusa a Hamás de intentar sabotear y cruzar la frontera.
La situación humanitaria en Rafah se deteriora. Las autoridades locales citadas por la televisión qatarí Al Yazira advierten de que cualquier cierre del paso fronterizo con Egipto tendría "efectos catastróficos" en el suministro de alimentos, medicinas y combustible. Rafah es el principal punto de entrada de ayuda humanitaria en Gaza, y cualquier deterioro de la situación de seguridad podría paralizar también los esfuerzos internacionales para estabilizar la región.
Según BBC News, la comunidad internacional pide a ambas partes la máxima contención. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea instan a Israel a evitar víctimas civiles y a proseguir las negociaciones para un alto el fuego permanente. Washington también subraya que la vuelta a una ofensiva militar a gran escala podría destruir los últimos vestigios de los avances diplomáticos logrados en las últimas semanas.
En Israel crece la presión desde dentro. Como informó el Jerusalem Post, algunos políticos de extrema derecha piden una nueva "acción militar decisiva" en Gaza si continúan los ataques contra las tropas israelíes. Mientras tanto, el Primer Ministro Benjamin Netanyahu intenta mantener un delicado equilibrio entre las exigencias de seguridad del ejército y la presión internacional en favor de la moderación.
Aún no está claro quién instigó exactamente el incidente de Rafah. Los analistas coinciden en que incluso los tiroteos individuales pueden derivar rápidamente en un conflicto mayor. Por el momento, el alto el fuego sigue formalmente en vigor, pero su futuro es incierto y, como advierten los comentaristas de Haaretz, basta un ataque inoportuno para que toda la región vuelva a arder.
gnews.cz - GH