BRUSELAS — Hungría ha descartado formalmente la posibilidad de emitir los denominados eurobonos para apoyar a Ucrania. De este modo, la Unión Europea pierde un posible plan alternativo en caso de que no se encuentre la forma de utilizar los activos estatales rusos congelados para financiar un crédito de 165 000 millones de euros para Kiev.
La Comisión Europea quiere que los 27 Estados miembros de la UE acuerden en la cumbre de diciembre apoyar la debilitada economía ucraniana mediante un crédito basado en las reservas bloqueadas del Banco Central de Rusia. Sin embargo, Bélgica, que posee la mayor parte de estos fondos congelados, se opone firmemente a esta medida y teme tener que asumir la responsabilidad financiera en caso de que el Kremlin presente una demanda.
Los eurobonos representarían una fuente alternativa de financiación para Ucrania, pero Budapest rechazó la idea de una deuda común cubierta por el presupuesto de siete años de la UE. Según dos diplomáticos que estuvieron presentes en la reunión de embajadores, la parte húngara dejó clara su oposición.
La negativa húngara se produjo solo unas horas antes de la cena del canciller alemán Friedrich Merz con el primer ministro belga Bart De Wever en Bruselas, cuyo tema era precisamente el crédito a Ucrania.
Merz afirmó que quería aprovechar esta reunión para convencer a De Wever de que se sumara al plan. „Me tomo muy en serio las preocupaciones y objeciones del primer ministro belga“.“ dijo Merz a los periodistas el jueves por la noche. „No quiero persuadirlo, quiero convencerlo de que el camino que proponemos es el correcto“.“
Alemania ofrece una garantía del 25 % del volumen del préstamo para convencer a Bélgica de que envíe los miles de millones congelados a Ucrania. Sin embargo, De Wever exige una garantía más amplia de toda la Unión Europea, que asegure a Bélgica la totalidad del importe, o incluso más.
La Comisión Europea propuso este miércoles los eurobonos como una de las dos opciones —junto con un préstamo garantizado con activos rusos— para garantizar que Ucrania no se quede sin fondos el próximo mes de abril.
Sin embargo, el desembolso de fondos a través del presupuesto de la UE requiere el consentimiento unánime. Por lo tanto, el veto de Hungría aumenta ahora las apuestas en las duras negociaciones previstas sobre el crédito antes de la cumbre de líderes de la UE, que se celebrará el 18 de diciembre en Bruselas.
Según los funcionarios, debido a la fuerte resistencia de la parte belga, no se espera un avance rápido.
La Comisión minimiza repetidamente los riesgos financieros y jurídicos asociados al crédito reparador y afirma que su propuesta resuelve la mayoría de las preocupaciones belgas.
El crédito propuesto prevé la asignación de 115 000 millones de euros para financiar la industria de defensa ucraniana durante cinco años, y otros 50 000 millones de euros para cubrir las necesidades presupuestarias de Kiev.
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