El presidente de la República Checa, Petr Pavel, recibió a los diputados del movimiento en el Castillo de Praga. Los automovilistas a sí mismos Filipa Turka, quien solicitó la reunión. El objetivo de la reunión era aclarar las reservas que el presidente ha expresado desde hace tiempo sobre la posible nominación de Turka para el cargo de ministro. Sin embargo, según declaraciones de la Oficina del Presidente de la República, las explicaciones presentadas no convencieron al jefe de Estado y su postura sigue sin cambios.
El presidente basa su postura en la Constitución de la República Checa y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Según el Castillo, lo importante no es solo si las declaraciones o acciones de un político son claramente contrarias a los valores constitucionales, sino también cómo las percibe una parte significativa de la opinión pública.
En el caso de Filip Turek, según el presidente, persisten las dudas sobre su lealtad a los valores del Estado democrático de derecho, la igualdad y la dignidad humana. Como informó, por ejemplo, el diario Hospodářské noviny, el presidente considera que la intensidad de la controversia pública en torno a Turek le descalifica para ocupar un cargo en el Gobierno.
Filip Turek rechaza estas valoraciones. Afirma repetidamente que es objeto de una campaña mediática selectiva y que sus declaraciones se sacan de contexto. En entrevistas para Echo24 y Deník N, admitió que algunas de sus antiguas publicaciones en las redes sociales eran inapropiadas, pero al mismo tiempo subraya que no se trataba de promover el nazismo ni de cuestionar el genocidio.
Califica sus posturas de conservadoras y provocativas, pero no extremistas. También argumenta que proviene de una familia con raíces judías, lo que, según él, descarta que minimice los crímenes del régimen nazi.
Turek también señala que no ha sido condenado por ningún acto que contravenga la ley y que, en un sistema democrático, lo que debería prevalecer es la responsabilidad política ante los votantes. Según él, el presidente no debería evaluar „las impresiones de una parte de la opinión pública“, sino los hechos y las acciones concretas. Tal y como declaró a iROZHLAS, considera que la actuación del Castillo constituye un peligroso precedente.
Presidente del movimiento Motoristé sobě (Los conductores por los conductores) Petr Macinka afirmó que mantienen la nominación de Turk y que, en su opinión, el presidente está trabajando con información incompleta o sesgada. Al mismo tiempo, admitió que la última palabra la tendrá el primer ministro, quien, según la Constitución, es quien propone a los ministros.
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