BRUSELAS — Bélgica sigue rechazando la propuesta de la Comisión Europea de garantías adicionales que desbloquearían un préstamo de 210 000 millones de euros para Ucrania financiado con activos rusos congelados. Con ello, ha frustrado las esperanzas de la UE de alcanzar un acuerdo antes de la cumbre de líderes del jueves, según informó el sitio web Politico.
En los últimos días, la Comisión Europea ha estado tratando de convencer a los Estados miembros para que apoyen un préstamo que utilizaría miles de millones de euros de las reservas rusas depositadas en el banco de compensación Euroclear, con sede en Bruselas, para apoyar la economía ucraniana devastada por la guerra.
Las negociaciones continuarán el martes, mientras que los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la invasión rusa de Ucrania, que dura ya casi cuatro años, registraron cierto avance durante la reunión celebrada el lunes en Berlín entre los líderes occidentales y los enviados estadounidenses.
Tras varios días de negociaciones, la Comisión propuso el lunes una serie de modificaciones legales que contaban con el apoyo de Bélgica. Según el documento al que ha tenido acceso Politico, la Comisión ofreció garantías legales de que Bélgica podría disponer de hasta 210 000 millones de euros en caso de litigios o represalias rusas. Al mismo tiempo, estableció que no se pagarán fondos a Ucrania hasta que los Estados miembros proporcionen garantías financieras por al menos el 50 % del importe.
Otra concesión fue la recomendación de que todos los Estados miembros de la UE pusieran fin a sus acuerdos bilaterales de inversión con Rusia, para que Bélgica no se quedara sola en caso de represalias por parte de Moscú.
Pero ni siquiera eso fue suficiente. Bélgica anunció durante la reunión de embajadores de la UE del lunes que consideraba insuficientes las garantías propuestas. „El acuerdo no se cerrará antes de la reunión del Consejo Europeo“.“ dijo uno de los diplomáticos.
Bélgica teme que, en caso de que Rusia emprenda acciones legales, tenga que asumir toda la responsabilidad financiera. Su postura ha sido respaldada por Italia, Malta, Bulgaria y la República Checa, que piden que se consideren alternativas, como la deuda europea común.
Mientras que Francia apoya públicamente el plan de utilizar los activos rusos, fuentes cercanas al presidente Emmanuel Macron afirman que París se mantiene neutral en lo que respecta al dinero ruso y los eurobonos. Alemania, por el contrario, insiste en que no hay otra opción real y advierte de que el fracaso dañaría gravemente la capacidad de negociación de la UE. Sin embargo, los críticos objetan que la oposición a la deuda común no solo proviene de Hungría, sino también de los Estados fiscalmente prudentes.
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